EL GESTO CÍVICO Y EL PAISAJE VERTICAL

Nuevo espacio ciudadano en la ciudad de Talca.
Autor: ANDES – Richard Asto Altamirano, Octavio Montestruque Bisso, Alessandra Rodríguez, Ramiro Pascal.
Año: 2020

El nuevo espacio cívico y ciudadano parte de dos conceptos que organizan todas las acciones: entender la arquitectura como un gesto cívico y el edificio como un paisaje vertical. Se privilegian el libre desplazamiento y la continuidad del suelo. La primera planta es una extensión de la calle, entendiendo que el suelo sobre el cual se construye la propuesta es público y abierto a la ciudadanía.

Las calles se convierten en el interior de la manzana, definiendo los espacios mediante una serie de umbrales y diferenciando los espacios de circulación de los de estadía. El interior de cada bloque programático mantiene una secuencia de espacios públicos, semi públicos y privados, determinados por las circulaciones y la permeabilidad de cada límite.

En el complejo el paisaje tiene una presencia importante. La vegetación se organiza como un elemento fundamental en la propuesta, acompañando cada uno de los bloques programáticos con espacios destinados a la naturaleza. De esta manera, el paisaje vertical se consolida y acompaña cada una de las funciones logrando tener diferentes niveles de aprehensión y apreciación, desde aquel territorial, hasta el paisaje íntimo, pasandotambién por el de la ciudad conformado por la Alameda y la Diagonal Isidoro del Solar.

El proyecto, además, incorpora en todo su perímetro una galería cubierta que cambia en sus alturas marcando una secuencia espacial variada. Esta se sustenta en la relación que tiene el proyecto según su posición en cada una de las calles de la manzana. En los casos en los que se ve la necesidad de tener una mayor presencia urbana, el espacio cubierto se alza, mientras que, en espacios de menor escala, la pasarela marca el mismo perfil de la ciudad.

Estas pasarelas van a construir un zócalo permeable que, de alguna manera, busca recordar la antigua presencia de un muro perimétrico cerrado, el de la cárcel, pero convertido en un dispotivo cívico, permeable, por el cual se conectan el interior con el exterior de la ciudad.